martes, 15 de abril de 2014

FERENC PUSKAS EL MEJOR JUGADOR DEL MUNDIAL SUIZA 1954


Ferenc Puskas o el 'Pancho' Puskas o 'Cañoncito Pum' o el 'Pote, como fuera. La única verdad es que su nombre siempre estará inscrito en lo más sagrado de las páginas del fútbol mundial.

Fue para Hungría el hijo necio y díscolo que la nación entera nunca pudo dejar de amar. Lo fue aún cuando encontrándose de gira por Europa Occidental con el Honved, su club de siempre, resolvió regresar a su dorada Hungría en protesta por la intervención militar de los soviéticos a su país.

Atrás había dejado una carrera gloriosa y llena de lujos: debuto a los 18 años en la selección húngara, once años como titular indiscutible de la misma con 85 tantos en 84 partidos. Paralelamente había dejado todo un rosario de goles con su equipo Kispest, el mismo que más tarde se convirtiera en Honved.

Fue, de lejos, el artífice y motor de la mejor campaña del fútbol magiar en toda su historia: la famosa máquina hungará, equipo subcampeón de la Copa del Mundo en Suiza 1954, y para muchos el campeón de honor de dicho torneo gracias a la revolución de un fútbol que combinaba una increíble actitud con una precisa disposición táctica y una exquisita capacidad técnica.

Una vez el 'Pote' quedó flotando por la Europa de la guerra fría, el Real Madrid decidió, para la sorpresa de muchos, llamarlo a conformar la mejor alineación merengue de todas las épocas: Di Stéfano, Gento, Santamaría y Puskas.

Poeta izquierdo de dardos letales al arco, Puskas llegó a España cuando ya andaba por los 30 años, fue conocido en todas las canchas como un guerrero de noble corazón. Nunca se le vio derrotado, nunca se dejo amilanar así el resultado fuera adverso.

En la cuarta final Europea a la que el Real Madrid llego a la final, Puskas no pudo participar debido a que se le tenía prohibida la entrada a Alemania (donde se jugaba el partido) a raíz de una consecución de fuertes declaraciones que había lanzado contra los alemanes cuando estos derrotaron a los húngaros en la final del 54.

Puskas acabó de consagrarse cuando en la final de la quinta Copa de Europa conseguida por el club merengue frente al Eíntracht de Francfort, el partido fue jugado en Escocia, anotó cuatro de los sisete goles que le dieron otro título a su carrera y uno más aquella máquina madridista. Más adelante se nacionalizó y alcanzó a jugar cuatro partidos con la selección española. Puskas fue un fenómeno marcó 418 goles en su carrera.

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