El director técnico de la Selección Colombia, Néstor Lorenzo, compareció ante los medios de comunicación en la tradicional conferencia de prensa oficial previa al esperado estreno de la Tricolor en la cita orbital. Desde la capital mexicana, el estratega argentino compartió sus sensaciones, analizó las virtudes de su primer rival, Uzbekistán, y profundizó en el estado físico y anímico de sus 26 dirigidos de cara al debut en el Grupo I.
Al ser consultado sobre el mensaje central que le ha transmitido al grupo tras asegurar el regreso de Colombia a los mundiales después de ocho años de ausencia, el timonel fue contundente respecto a la mística que exige portar la camiseta nacional. El entrenador enfatizó la necesidad de disfrutar el momento, pero manteniendo siempre el máximo nivel de compromiso en el terreno de juego:
"El mensaje es el de siempre, ¿no? Que disfruten, que agradezcan y que se maten por la camiseta de Colombia, como el de siempre, el que dijimos desde el primer momento. Gracias a Dios volvemos a esta cita mundialista después de 8 años y la verdad que tenemos mucha ilusión, muchas ganas de hacer las cosas bien y ese es el mensaje continuo de todos los días".
Respecto al análisis del rival, Lorenzo demostró tener plenamente estudiado el esquema táctico que propone el conjunto asiático dirigido por Fabio Cannavaro. A pesar del favoritismo que la opinión pública le otorga al combinado cafetero, el estratega advirtió que en este certamen no existen los rivales pequeños y desglosó con precisión las principales fortalezas que buscará contrarrestar su cuerpo técnico:
"Uzbekistán es un equipo que ha tenido muy buenos resultados con buenos equipos, tiene un gran técnico, tiene cuatro o cinco jugadores de mucha categoría y sobre todo es un equipo ordenado que sabe a qué juega. Es un equipo que juega con línea de tres defensores o cinco en bloque bajo, que juega con dos volantes centrales, dos carrileros o extremos, y un delantero nueve que es un jugador importante que juega muy bien de espalda. Es un equipo que contraataca muy bien, que juega muy bien las pelotas paradas".
Uno de los temas que más interesaba a la prensa asistente fue el estado de salud y la condición física de figuras clave dentro de la convocatoria, como James Rodríguez y el delantero Jhon Córdoba. El técnico despejó las dudas, confirmando que cuenta con la totalidad de su plantel en óptimas condiciones, valorando especialmente el crecimiento físico del mediocampista cucuteño y la evolución futbolística del atacante del Krasnodar:
"James llega bien, ha ido creciendo en la parte de rendimiento físico y bueno, por supuesto, su talento, sus condiciones también lo hacen un jugador que a veces sin correr tanto como otros le da claridad al juego, define cosas importantes. El estado de salud de los 26 jugadores es muy bueno. Lo de Córdoba ya hizo fútbol, ya hizo práctica de fútbol, está evolucionando muy bien, o sea, ya está apto, pero no había hecho las prácticas o los partidos amistosos que hicieron el resto. Está un poquito atrasado en eso, en la parte futbolística más que nada, pero está apto para poder entrar también".
Finalmente, el seleccionador nacional reflexionó sobre la identidad que pretende plasmar el equipo dentro de la cancha y lo que este torneo significa para el pueblo colombiano tras casi una década de espera. Conociendo de cerca el sentir del país, Lorenzo expresó el deseo profundo de la delegación por retribuir el enorme respaldo de la marea amarilla que los acompaña en territorio norteamericano:
"Hablamos mucho de este tema de la identidad, de la esencia, y creo que Colombia es alegría, que Colombia necesita tener un motivo para sonreír, y la selección quiere jugar bien para eso. Creo que la identidad y la esencia del colombiano hemos tratado de respetarla, yo conociendo después de tantos años en el país lo que le gusta a la gente, lo que le gusta el fútbol que le gusta al colombiano. A la hinchada solo decirle gracias, gracias, gracias. Hay que agradecerle porque nos da mucho cariño y esa ilusión que tienen la tenemos nosotros también".
Asimismo, el estratega argentino no dejó pasar la oportunidad de fijar su postura sobre una de las dinámicas más discutidas en el inicio del certamen: las pausas de hidratación. Lorenzo expresó su preocupación por cómo se está manejando esta medida sobre el terreno de juego, cuestionando si el verdadero propósito sigue siendo el cuidado de los futbolistas o si ha mutado hacia un fin comercial:
"Cuando las temperaturas suben de 30 a 35 grados, yo creo que una pausa de hidratación es correcta, es buena para que el jugador justamente se rehidrate y vuelva al juego. Cuando se hacen de tres, cuatro o cinco minutos, me parece que ya pierde un poquito la esencia de lo que es la hidratación y pasa a otro tema. Estoy viendo que en principio, cuando hacían las pausas de hidratación, mostraban al técnico hablando con los jugadores. Ahora son todas pausas publicitarias, o sea, que tiene otro sentido. Y bueno, me gustaría preguntarme si eso era el sentido inicial o la hidratación para el bienestar de los jugadores, nada más".

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