Las selecciones de Egipto e Irán protagonizaron un dramático y tensionante cierre en la fase de grupos de la Copa del Mundo 2026, sellando un empate 1-1 sobre el césped del Lumen Field de Seattle. En un encuentro de dientes apretados donde ambos combinados se jugaban la permanencia en el torneo, un gol agónico en el tiempo de descuento rescató a los "Faraones" de las garras de la eliminación y dejó al conjunto asiático con la calculadora en la mano a la espera de un milagro matemático.
El partido se planteó desde el pitazo inicial como una batalla táctica de mucha fricción y excesivo respeto mutuo. Sabiendo que los empates cosechados ante Bélgica y Nueva Zelanda en las jornadas previas dejaban el Grupo G al rojo vivo, ninguna de las dos escuadras quiso arriesgar de más durante la primera mitad. Las defensas se impusieron con claridad sobre los atacantes, regalando un trámite trabado en la mitad de la cancha y con escasas aproximaciones de verdadero peligro en las áreas.
La paridad y el libreto conservador se rompieron de golpe en el complemento. Al minuto 58, Irán hilvanó una transición ofensiva perfecta que tomó mal parada a la zaga africana; tras una veloz cabalgata por la banda y un centro preciso, el experimentado delantero Mehdi Taremi apareció en el corazón del área para mandar el balón al fondo de la red. El 1-0 desató la locura en el banquillo del "Team Melli", que con ese resultado parcial escalaba directamente al segundo puesto y dejaba a las estrellas egipcias eliminadas del certamen.
Con el agua al cuello y el reloj como enemigo principal, Egipto se volcó por completo al ataque con más amor propio que orden táctico. La presión de los dirigidos por el cuerpo técnico de los "Faraones" arrastró a Irán a refugiarse muy cerca de su propio arco para sostener la ventaja. Cuando parecía que la resistencia asiática sería perfecta y que se consumaba la tragedia egipcia, el destino del encuentro dio un giro de 180 grados en el tiempo añadido.
Corría el minuto 90+1 cuando, tras un cobro de tiro libre y una serie de rebotes desesperados dentro del área chica iraní, el atacante Mostafa Mohamed mostró su olfato goleador y empujó el esférico de forma agónica para decretar el definitivo 1-1. El gol agónico modificó radicalmente el panorama del sector: Egipto sumó tres puntos producto de tres empates y se quedó con el segundo boleto directo a dieciseisavos de final por el criterio de goles anotados. Por su parte, Irán quedó relegado a la tercera posición con las mismas tres unidades, obligado a esperar el desenlace de los demás grupos para ver si logra avanzar como uno de los mejores terceros.
FORMACIONES:
Egipto: Mostafa Shoubir, Mohamed Hany, Mohamed Abdelmoneim, Ramy Rabia, Ahmed Fatouh, Mahmoud Saber, Mohanad Lashin, Mostafa Ziko, Mohamed Salah, Emam Ashour, Trezeguet.
Irán: Alireza Beiranvand, Ramin Rezaeian, Hossein Kanani, Shoja Khalilzadeh, Ali Nemati, Milad Mohammadi, Saman Ghoddos, Mohammad Ghorbani, Saeid Ezatolahi, Mehdi Taremi, Mohammad Mohebbi.
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